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el river del bambino

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el river del bambino

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En el Metro ´83 River fue 18º (sobre 19 equipos), en la que fue su peor actuación en la historia. En el ´84 llegó a la final del Nacional donde fue arrasado por el Ferro de Griguol y compartió el 4to puesto del Metro con Racing de Córdoba.

A mediados de ese ´84 se fue Luis Cubilla y llegó como técnico Héctor Veira, el hombre de las frases explosivas, quien obviamente arrancó con una de ellas “No quiero que me hablen de promedio del descenso, quiero que la gente de River aplauda al equipo como si estuviera en el Colón” (o algo así).
Armó un equipo que era espectacular. Después de ser 3ro (segundo en la ronda de perdedores) del Nacional ´85, empezó a arrasar.
Ganó el campeonato con 10 puntos de ventaja sobre Newell´s y Español, ganó los dos clásicos del año frente a Boca (1-0 en el Monumental –gol de Montenegro- y 2-0 en La Boca con goles de Alonso). Tuvo al goleador del campeonato con Enzo Francéscoli que metió 25 goles y que formó una estupenda dupla con Claudio Morresi que recién había llegado de Huracán.
Se consagró campeón goleando 3-0 a Vélez a 5 fechas del final del torneo, donde aparte goleó 5-1 al NOB subcampeón y jugó el mejor partido del año, un 5-4 a Argentinos Juniors en Nuñez.
Realmente recuerdo pocos equipos que marcaran tanta diferencia sobre los rivales.
La formación (como la de todos los grandes equipos) salía de memoria: Pumpido; Gordillo, Borelli, Ruggeri y Montenegro; Héctor Enrique, Gallego, Morresi y Alfaro; Amuchastegui y Francescoli. También jugaban el Beto Alonso, Goycochea, el Pipo Gorosito, Villazán, Saporitti, Osvaldo Rinaldi, Craiyacich, Karabín y López Turitich, entre otros.
Era un River arrasador, con varias goleadas, con muy buen fútbol, ofensivo y con varios jugadores con gran trato de pelota y con llegada al gol de muchos de sus integrantes, no sólo de los atacantes.
Pero ese título obtenido fue el final de un ciclo. Se fueron Francescoli y Amuchastegui y algunos de los titulares perdieron su puesto. Llegaron Nelson Gutiérrez (para jugar de 2), Antonio Alzamendi y Ramón Centurión.
Para River arrancaba una nueva Copa Libertadores (torneo que nunca había ganado) y el grupo inicial era más que complicado: Boca y Peñarol y Wanderers de Uruguay (en esa época sólo el primero del grupo pasaba a la siguiente fase).
Además de los que llegaron, Alonso fue haciéndose titular en la Copa, dejando a Morresi (Mozart según el Bambino) como un suplente de lujo.
Más allá de los nombres, era un River totalmente distinto. Del equipo arrasador que salía a atacar en todas las canchas se pasó a lo que el mismo Veira definió como “el contraataque ofensivo”, con unos “nenes adelante que te matan”.
Se siguió tratando bien a la pelota, no se pasó a ver un juego rústico, pero esa versión copera se apoyó mucho más en la defensa. La inclusión del tano Gutiérrez le dio a esa zaga una característica casi homicida, pero esos defensores también complicaban cuando atacaban (sobre todo la dupla central).
Ese “grupo de la muerte” terminó siendo casi un paseo para el millonario que se encontró en la siguiente fase (semifinal) con el Barcelona de Guayaquil y Argentinos Juniors (el campeón vigente). Goleó en los 2 partidos contra los ecuatorianos pero no pudo derrotar al Bicho, por lo que debieron jugar un partido desempate en cancha de Vélez que, extrañamente después de unas 15 situaciones de gol, terminó 0-0 por lo que los de Nuñez clasificaron por mejor diferencia de gol.

Después de 10 años River volvía a la final de la Copa. El rival, el América de Cali, el subcampeón de la edición anterior. Parecía una oportunidad única ya que, por si fuera poco, se definía todo en el Monumental.
Y ese River no la desaprovechó. En la primer final jugada en Cali apareció un 9 que había llegado justamente de Colombia y al que prácticamente nadie había visto jugar, Juan Gilberto Funes. Con goles del mismo Búfalo y del Beto Alonso (típico de un pechofrío meter goles en una final de visitante (?)), River ganó 2-1.
A la semana, en el Monumental más lleno de la historia, este gol de Funes dio el 1-0 y la Copa a River.
La base en la copa fue: Pumpido; Gordillo, Gutiérrez, Ruggeri y Montenegro, Enrique, Gallego, Alonso y Alfaro, Alzamendi y Centurión. También jugaron Goycochea, Funes, Gorosito, Rinaldi, Sperandío, Saporitti, Troglio, Borelli, Saralegui y Rubén Darío Gómez, entre otros.
A fin de ese año (suspensión de Centurión y debut de Caniggia mediante), River ganó la Copa Intercontinental derrotando 1-0 con gol del gran Antonio Alzamendi al Steaua de Bucarest (campeón de Europa luego de derrotar al Barcelona en la final jugada en España).
Ahí se terminaba un ciclo, en el ´87, ya sin Alonso y sin Veira (reemplazado por Carlos Griguol), River ganó la Copa Interamericana contra el Alajuelense de Costa Rica, pero el River del Bambino ya era parte de la historia.
Fue el River más exitoso que ví, sólo comparable al de Ramón Díaz y Francescoli, Berti, Ortega, Berizzo, Monserrat, Burgos y demás en los ´90. Tal vez me quede con este último por una cuestión estética, de fútbol juego, pero aquel tenía una combinación de juego y huevos difícil de superar.

 

 

El River del Bambino



En el Metro ´83 River fue 18º (sobre 19 equipos), en la que fue su peor actuación en la historia. En el ´84 llegó a la final del Nacional donde fue arrasado por el Ferro de Griguol y compartió el 4to puesto del Metro con Racing de Córdoba. 

A mediados de ese ´84 se fue Luis Cubilla y llegó como técnico Héctor Veira, el hombre de las frases explosivas, quien obviamente arrancó con una de ellas “No quiero que me hablen de promedio del descenso, quiero que la gente de River aplauda al equipo como si estuviera en el Colón” (o algo así). 
Armó un equipo que era espectacular. Después de ser 3ro (segundo en la ronda de perdedores) del Nacional ´85, empezó a arrasar. 
Ganó el campeonato con 10 puntos de ventaja sobre Newell´s y Español, ganó los dos clásicos del año frente a Boca (1-0 en el Monumental –gol de Montenegro- y 2-0 en La Boca con goles de Alonso). Tuvo al goleador del campeonato con Enzo Francéscoli que metió 25 goles y que formó una estupenda dupla con Claudio Morresi que recién había llegado de Huracán. 
Se consagró campeón goleando 3-0 a Vélez a 5 fechas del final del torneo, donde aparte goleó 5-1 al NOB subcampeón y jugó el mejor partido del año, un 5-4 a Argentinos Juniors en Nuñez. 
Realmente recuerdo pocos equipos que marcaran tanta diferencia sobre los rivales. 
La formación (como la de todos los grandes equipos) salía de memoria: Pumpido; Gordillo, Borelli, Ruggeri y Montenegro; Héctor Enrique, Gallego, Morresi y Alfaro; Amuchastegui y Francescoli. También jugaban el Beto Alonso, Goycochea, el Pipo Gorosito, Villazán, Saporitti, Osvaldo Rinaldi, Craiyacich, Karabín y López Turitich, entre otros. 
Era un River arrasador, con varias goleadas, con muy buen fútbol, ofensivo y con varios jugadores con gran trato de pelota y con llegada al gol de muchos de sus integrantes, no sólo de los atacantes. 
Pero ese título obtenido fue el final de un ciclo. Se fueron Francescoli y Amuchastegui y algunos de los titulares perdieron su puesto. Llegaron Nelson Gutiérrez (para jugar de 2), Antonio Alzamendi y Ramón Centurión. 
Para River arrancaba una nueva Copa Libertadores (torneo que nunca había ganado) y el grupo inicial era más que complicado: Boca y Peñarol y Wanderers de Uruguay (en esa época sólo el primero del grupo pasaba a la siguiente fase). 
Además de los que llegaron, Alonso fue haciéndose titular en la Copa, dejando a Morresi (Mozart según el Bambino) como un suplente de lujo. 
Más allá de los nombres, era un River totalmente distinto. Del equipo arrasador que salía a atacar en todas las canchas se pasó a lo que el mismo Veira definió como “el contraataque ofensivo”, con unos “nenes adelante que te matan”. 
Se siguió tratando bien a la pelota, no se pasó a ver un juego rústico, pero esa versión copera se apoyó mucho más en la defensa. La inclusión del tano Gutiérrez le dio a esa zaga una característica casi homicida, pero esos defensores también complicaban cuando atacaban (sobre todo la dupla central). 
Ese “grupo de la muerte” terminó siendo casi un paseo para el millonario que se encontró en la siguiente fase (semifinal) con el Barcelona de Guayaquil y Argentinos Juniors (el campeón vigente). Goleó en los 2 partidos contra los ecuatorianos pero no pudo derrotar al Bicho, por lo que debieron jugar un partido desempate en cancha de Vélez que, extrañamente después de unas 15 situaciones de gol, terminó 0-0 por lo que los de Nuñez clasificaron por mejor diferencia de gol. 



Después de 10 años River volvía a la final de la Copa. El rival, el América de Cali, el subcampeón de la edición anterior. Parecía una oportunidad única ya que, por si fuera poco, se definía todo en el Monumental. 
Y ese River no la desaprovechó. En la primer final jugada en Cali apareció un 9 que había llegado justamente de Colombia y al que prácticamente nadie había visto jugar, Juan Gilberto Funes. Con goles del mismo Búfalo y del Beto Alonso (típico de un pechofrío meter goles en una final de visitante (?)), River ganó 2-1. 
A la semana, en el Monumental más lleno de la historia, este gol de Funes dio el 1-0 y la Copa a River. 
La base en la copa fue: Pumpido; Gordillo, Gutiérrez, Ruggeri y Montenegro, Enrique, Gallego, Alonso y Alfaro, Alzamendi y Centurión. También jugaron Goycochea, Funes, Gorosito, Rinaldi, Sperandío, Saporitti, Troglio, Borelli, Saralegui y Rubén Darío Gómez, entre otros. 
A fin de ese año (suspensión de Centurión y debut de Caniggia mediante), River ganó la Copa Intercontinental derrotando 1-0 con gol del gran Antonio Alzamendi al Steaua de Bucarest (campeón de Europa luego de derrotar al Barcelona en la final jugada en España). 
Ahí se terminaba un ciclo, en el ´87, ya sin Alonso y sin Veira (reemplazado por Carlos Griguol), River ganó la Copa Interamericana contra el Alajuelense de Costa Rica, pero el River del Bambino ya era parte de la historia. 
Fue el River más exitoso que ví, sólo comparable al de Ramón Díaz y Francescoli, Berti, Ortega, Berizzo, Monserrat, Burgos y demás en los ´90. Tal vez me quede con este último por una cuestión estética, de fútbol juego, pero aquel tenía una combinación de juego y huevos difícil de superar. 

Página creada por Diaz con la colaboración de CORRENTINO, faro.

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Último comentario: dilolin» vamo s. a dar la vueltaaa8 Últimos comentarios Maximizar
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dilolin » vamo s. a dar la vueltaaa8

Lenchiii » vamos por el vi de la mano del muñeco

lilymalone » vamoss millo carajo , teo sos grande pa!!!

Clau1509 » AGUANTE EL MILLO!!!

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