River Plate Registrate GRATIS en la web de hinchas de River Plate.

Entrenadores Giguol

Crear artículo

Antes de crear un nuevo artículo, por favor accedé al buscador y comprobá que no tenemos el artículo que intentas crear. Si no existe todavía crealo, si ya existe podés editarlo para añadir la información que no tenemos. ¡Gracias!

Denuncia

Por favor indicá el motivo por el que querés denunciar el artículo

Por favor, copiá y pegá el párrafo/s que estás denunciando para localizar el texto dentro del artículo. Gracias.

Entrenadores Giguol

Enviar a un amigo
CARLOS TIMOTEO GRIGUOL
Ya han pasado mas de 20 años de la llegada de Griguol a River Plate y todavía sigo preguntándome como un entrenador como Timoteo pudo alguna vez ser entrenador del Millonarios.
Ojo, no piensen mal. Griguol representa una idea de conducción fantástica, una forma docente y paternal de imponer sus ideas. Una persona íntegra, chapada a la antigua, con códigos, con valores humanos, algo así como el Alex Ferguson de estas tierras. Pero el mundo River siempre fue una carnicería exitista, atestada de espesas nubes de tormenta triunfalista que debe ser satisfecha urgentemente. Desde siempre el trabajo de Griguol necesitó tiempo para imponerse por la natural “bondad” de su propuesta. Y en River, si hay algo que no existe, es paciencia.
Secundado por sus fieles escuderos Carlos Aimar y Luis Bonini, Griguol llegó a River a mitad del año 1987. Era una época complicada, no por la malaria sino por la abundancia. Heredó un plantel ganador de todo y con sus respectivos egos por las nubes. Pumpido, Nelson Gutiérrez, Ruggeri, Alzamendi, Negro Enrique, Funes, Da Silva. Manejar ese vestuario requería del tacto de un domador de leones, no de un maestro de escuelas. Tal vez por esto, su River nunca jugó bien, a pesar que arrancó con una vuelta olímpica por la obtención de la Copa Interamericana, a expensas del ignoto Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica.
Retener la Libertadores era el objetivo y este se truncó de inmediato en la segunda fase a manos de Peñarol de Montevideo. En realidad la Copa se va en Avellaneda ante Independiente. Esa noche, ganando 1-0, Funes erró un gol con el arco libre. La flamante Supercopa pasó a ser la prioridad, pero Racing aguó la fiesta en semifinales con un gol agónico de Néstor Fabbri en el Monumental. Para cuando esto ocurrió, Newell’s Old Boys de Rosario ya se había escapado lo suficiente en el torneo Local, como para ilusionarse con un título. Jaqueado y ya sin puertas por golpear. Timoteo comprendió que su ciclo se había terminado. Tal vez, haya pensado que nunca debió comenzar.
Igual, su año en Núñez no fue todo lo oscuro que este post puede suponer. La Copa Interamericana, el afianzamiento de Claudio Caniggia y Pedro Troglio como jugadores titulares, y sobre todo, el inolvidable 3-2 a Boca, luego de estar 2-0 abajo en el segundo tiempo.
Construyó gloriosos equipos como el Ferro de los 80 y Gimnasia de los 90. Es una lástima que su nombre esté en la hilera de los entrenadores que no dejaron mucho en la historia riverplatense. Sus pergaminos no lo merecían.
Página creada por Diaz

Es probable que este artículo contenga material de la Wikipedia este material se usa de acuerdo a los términos de la licencia libre de documentación GNU